El 19 de este mes se acaban mis tres meses de prácticas y he recibido una contrapropuesta de la dueña de la agencia para la cual trabajo. Su idea es que me quede tres meses más y evaluar un posible ingreso con mejores condiciones en septiembre. Imagino que aprovechará la pausa del verano para encaminar su empresa y decidir qué y a quiénes necesita dentro.
De todas maneras, para mi representa una buena noticia. Tengo tres meses más de producción, con un aumento en mi paga mensual y poco a poco las cosas se encaminan. Es que en España las cosas son más lentas. Aprender a tener paciencia es el aprendizaje más importante que he tenido hasta ahora. Parece poco, pero no saben cómo ayuda a sobrellevar el día a día.
No sólo me conformé con aceptar la renovación, pedí un poco más para mi, no de dinero, si no de actividad dentro de la empresa. Quiero aportar mi experiencia y ayudar a crecer a esta agencia que aún es pequeña, pero que tiene gran potencial. Mi visión de empresa de acelera cada vez que pienso en todo lo que se puede hacer y quiero dejar mi grano de arena. Me gusta marcar mi huella por donde paso y eso es lo que intento en este trabajo.
Ustedes pensarán que es mejor estar en otro lugar y ganar más dinero, que al final el dinero es lo que sirve para vivir y pagar las cuentas. Es verdad, pero yo veo un poco más adelante, mi visión es “360”. Siento el potencial de un lugar que me puede dar estabilidad a corto, mediano y largo plazo; de donde puedo absorber lo mejor y en el cual puedo aportar al crecimiento empresarial, que también puede ser el mío como profesional. Pienso en exprimir conocimientos y adaptarlos a mis planes futuros. No me satisfago con ser una empleada más, yo quiero a mis propios empleados.
Hoy seré así de breve, me despido. Sólo quería contarles que las cosas van cada vez mejor e invitarlos a que se unan a esta ola de buenas noticias, para que sientan que sí se puede, pues talento tenemos de sobra.















