
Muy cerca de Madrid se encuentra Toledo, un sitio histórico de interés turístico para España a orillas del río Tajo. Sin planearlo caí en Toledo un domingo durante el cual me disponía a practicar snowboard y la gran afluencia de personas hizo que cerraran temprano la ruta. Como no quería ir a casa, tomé el tren y estuve en la ciudad española que refleja en toda su infraestructura la permanencia de cristianos, árabes y judíos. Toledo es conocida también como "La ciudad Imperial", por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I de España en los reinos hispánicos.
El laberinto de calles que conforma el casco histórico de Toledo está únicamente limitado por murallas en las que se fueron abriendo grandes puertas, así como Sinagogas, mezquitas e iglesias que se apoderan de las estrechas y empedradas calles toledanas, caracterizadas por la mezcla de estilos artísticos.
Cuando vayas a Toledo prepárate para caminar en subida y bajada, no en vano se dice que la palabra Toledo es una deformación de Toletum, que significa para los antiguos romanos significaba “levantado en alto”, tal cual como se aprecia desde lejos este empinado asentamiento.
La casa museo del pintor El Greco (s. XVI-XVII) es uno de los lugares más visitados de la ciudad, allí se exponen algunas de las mejores obras de este pintor que dio fama mundial Toledo. Lamentablemente no tuve la oportunidad de entrar, pues estaba en remodelación justo el día que fui. Prometo volver.
Los vestigios de la comunidad hebrea se pueden ver en las sinagogas de Santa María la Blanca o la del Tránsito; mientras la cultura católica destaca con la Catedral, considerada una de las cumbres del arte gótico. Le siguen El puente de San Martín y el Monasterio de San Juan de los Reyes.
La mezquita del Cristo de la Luz es tal vez uno de los sitios que atestigua mejor la dominación de las distintas culturas, fue construida bajo dominación árabe bajo el nombre Bab al-Mardum, cuentan que ocupa el mismo sitio que una antigua iglesia visigoda, pero además, allí se ofició la primera misa después de la reconquista a la que asistió Alfonso VI. Así de mezclada es la historia toledana, digna de estudio profundo.
Otra de las curiosidades gastronómicas de Toledo es la gran cantidad de lugares donde se hace mazapán (pasta de almendras molidas y azúcar). No faltan los vinos de La Mancha y Méntrida, así como tampoco el queso manchego. Si vas a Toledo debes probarlos.















