miércoles 25 de marzo de 2009

Famosos en cera



Si piensas que tomarte una foto con el dictador Franco, con los reyes y príncipes de España, con Ricky Martín o cualquier otro famoso resulta imposible, olvídalo, la opción es el museo de cera, que exhibe esculturas en tamaño real y casi idénticas de personajes admirados y/o recordados por sus buenas o malas obras.
El Museo de Cera es una iniciativa privada que está en Madrid desde hace 30 años, y cuenta con la credibilidad y aval de muchos de sus protagonistas, quienes van a inaugurar las figuras para luego mostrarlas al público. Así lo hizo “Rafa” Nadal en su momento y muchos otros.
Aunque no es un museo grande, es muy agradable recorrer sus pasillos y ver el salón de escritores famosos donde se reúnen a tomar el café Neruda y Vargas Llosa; o el salón donde está la familia Real en pleno. Figuran en otras salas José María Aznar (ex presidente del gobierno español) y Rodríguez Zapatero (actual presidente). Fidel Castro se asoma por allí también, pero en su mejor época, ahora mismo creo que muchas personas ni saben cómo está. La religión tiene su espacio, Juan Pablo II y Benedicto XVI igualmente comparten escena.
Las salas de exhibición son famosas además por las curiosidades que ocurren; por ejemplo, mientras un padre le explicaba a su pequeño que Frankenstein era un personaje ficticio y que no debía temerle, el muñeco se desplomó sobre el niño accidentalmente. El pobre chico debe creer que aún el monstruo lo persigue. También ocurren cosas como que los visitantes crean que algunos vigilantes que están inmóviles-como la mayoría de los vigilantes- son parte de las atracciones de las salas o, lo contrario, que algún personaje de cera es real.
En definitiva, el museo- muy bien ubicado en el paseo de Recoletos- concentra a lo más granado del deporte, la política, el espectáculo, la historia y personas de ficción que forman parte del haber cultural de España y del mundo, en salones ambientados y musicalizados adecuadamente en cada entorno, que hacen que el visitante se sienta parte de este lugar.
Las figuras son tan reales que muchos se saltan las cintas de seguridad a fines de hacerse una fotografía con su personaje favorito. Cuántos habrán enviado estas fotos a algún amigo, quien cayó en la trampa y lo envidió por un tiempo hasta conocer la existencia del museo.
Adicionalmente, esta galería cuenta con un simulador de realidad virtual, un cine que proyecta la historia española en un viaje guiado por la figura de Carlos I, y un tren del terror, con un recorrido corto, en el cual dinosaurios, osos polares y ratas gigantes atacan al viajero.
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