domingo 22 de marzo de 2009

El jaleo de la calidad del master

Una discusión muy acalorada se planteó en el salón de clases, el tema: qué o cuánto deben hacer los profesores y la escuela por mejorar el master. Me pregunto: ¿es sólo cuestión de ellos o debemos hacer algo los estudiantes ?

Quienes salimos de Latinoamérica para hacer un master en Europa estábamos convencidos de que nos encontraríamos con una calidad infinitamente superior a lo que hemos visto en nuestras universidades. Señores, me temo que toca despertar, la calidad es muy similar y los masters acá están al nivel de cualquier postgrado que hagamos en nuestros países o más abajo; si quieres venir hazlo en busca de una experiencia distinta y del prestigio que implica un título obtenido en Europa.

Por otro lado, debemos entender que las instituciones son buenas en la medida en que le pongamos de nuestra parte a cada una de las experiencias que vivimos en ellas. Ser un alumno actualizado, a tono con los acontecimientos del mundo e informado sobre los temas a estudiar son elementos imprescindibles si se quiere calidad.

He escuchado de muchos compañeros que han hecho diferentes estudios en España, desde licenciaturas, diplomados, masters y hasta doctorados; quejas y comentarios un tanto desilusionados, por cuanto creían que aquí todo es tres veces más complicado. Este es otro continente, no es Marte. Vinimos a aprender, no sólo el temario de alguna especialización, sino de la vida en un lugar totalmente ajeno a nosotros. Particularmente, creo que se obtiene más de la segunda que de la primera.

Si me permiten alguna recomendación, puedo decirles que elijan bien la escuela donde van a estudiar. Elige bien tu master, no hagas uno idéntico a tu carrera, es mejor uno que la complemente, con el cual puedas aprender cosas nuevas.

Una vez aquí, no hace falta ser un ratón de biblioteca, ni ser el pesado de la clase, sólo se necesita un poco de interés y estar al día, así tendrás una visión más completa de qué viniste a hacer. Al final, la mayoría de nosotros salió de la universidad creyendo que no sabía nada, sólo en la práctica notamos que sirvió de algo lo estudiado.

Es cierto que todo es mejorable, pero si no planteamos soluciones somos parte del problema. Aquí vinimos profesionales capaces de desarrollar cualquier actividad en cualquier empresa y/o universidad, pero somos los recién llegados, por ende debemos demostrar el doble y ser realmente buenos. No queda otra.
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